Antes de que vivas una experiencia con Trinidad&Co., alguien me habló de ti.
Mientras tú trabajabas, o cuidabas, o dormías, alguien que te aprecia me llamó o me escribió un whatsapp y no solo para pedirme un producto. Quería hacer un regalo. Y me habló de ti.
Me dijo que eres una persona muy entusiasta, que te vas a casar, que formáis una bonita pareja y que quería regalarte algo diferente. Que sois muy detallistas y os encanta viajar. Después, he recibido una fotografía de tu precioso ramo de novia junto a una tarjeta regalo de esta empresa.
Me habló de ti como madre. De esa entrega y cariño, que tanto recuerda, ahora más que nunca, ella, tu hija, que vive lejos. Cada vez que vuelve, os gusta vivir vuestra ciudad, Mérida, con aún más entusiasmo. Ella feliz de volver al lugar donde ha nacido y crecido y tú feliz de que esté a tu lado.
Me contó, que lleváis casi veinte años viviendo aquí y que nunca habíais hecho una visita guiada. No por falta de interés, simplemente nunca lo habíais pensado, y mira, ahora es la ocasión. A ver qué secretos guardan esas piedras que pisáis a diario.
En realidad, no me contó mucho más. Me dijo que erais amigos. Que estaba seguro de que os iba a gustar. Que erais curiosos… no concretó mucho más, pero lo que sí pude advertir es ese sentimiento de admiración que nace de la buena gente cuando te quiere.
Me llamó un poco apurado. Se acercaba el aniversario y no tenía regalo. Había pensado escribirme antes, pero ya sabes: la vida. Al día siguiente me llegó el mensaje: “Todo un éxito. Aniversario salvado.” Emoji de aplausos y guiño.
E historias que se repiten y me encantan. Eran cuatro amigas, que viajaban juntas a todos sitios. De las que se apuntan a un plan sin saber muy bien a qué van. Confiaban en ella y venían a disfrutar. Que p’alante. Que les hiciera un plan para el resto del día que había que aprovechar.
Y también tengo confidencias en los ratitos de paseo en las rutas. Cara a cara. Cuando vienen a una experiencia y me dice que le va a hacer este regalo para sus padres. Que tienen que hacerlo ya, prontito. Su madre, a veces no la reconoce, pero aún reconoce la emoción. El ahora tiene urgencia.
Todo esto y más me han hablado de ti.
Por eso, cuando alguien llega a Trinidad&Co., no llega como un desconocido. Llega con una historia, con un vínculo, un gesto de cariño previo.
Quizá alguien ya me haya hablado de ti.
O eres tú quien quiere hablarme de alguien. Te escucho.
Que no te lo cuenten, ven a vivirlo.
Esto es Mérida, la ciudad más increíble del mundo.
María José Trinidad